La Realidad de la Violencia Sexual en la Vida de Pareja.

Les advierto que lo que escribiré puede ser inverosímil para algunas, demasiado fuerte para otras y real para otras muchas.

He sido víctima de violencia de varios tipos, pero quizá una de las más terribles fue la violencia sexual dentro de mi matrimonio.

Buscaba información, leía por todos lados, pero en ningún lugar lo que leía era siquiera parecido a lo que yo vivía, por tanto, no estaba segura de sí eso era algún tipo de violencia o hasta qué punto era normal.

Yo entendía que violencia sexual, es que una persona conocida o no, te obligue a tener algún acercamiento sexual como tocar, besar, mirar o llegar a una penetración, pero es mucho más que eso, es aterrador cuando las formas de violencia sexual vienen de tu propia pareja quien te manipula, presiona y obliga para hacer algo que no quieres, y por tanto va debilitando tu autoestima, seguridad, percepción de ti misma y hasta te hace dudar de tus valores, salud mental y capacidad como persona.

Nadie debe obligarte a hacer algo que no deseas

Al menos en la información que yo leía, no indagaban a más, veamos algunas formas de violencia sexual.

  • Presionar para que hagas cosas con las que no te sientes cómoda, por ejemplo, forzarte a hacer alguna posición o practica que te incomoda como podría ser el sexo anal y oral, o cualquier cosa que para ti sea indeseable, desagradable o simplemente no quieres hacerlo.
  • Obligarte a compartir cuestiones privadas pasadas. La comunicación durante el sexo puede ser súper divertida y que incluso te lleve al límite, hay quienes les gusta hablar de fantasías, pero en ocasiones cuando te obligan a platicar ciertas cosas puede considerarse anormal, no es tan común que tu actual pareja le excite saber cómo era antes tu vida sexual, o que hacías o como lo hacías con tal o cual, si te gusta decírselo, perfecto, pero si quizá eso puede incomodarte o hacerte sentir mal, simplemente no tienen por qué obligarte a hacerlo.
  • Presión para llevar a cabo fantasías, pues lógicamente las fantasías de una persona a otra son muy variables, no se diga cuando hablamos de diferentes géneros.  Algunas fantasías son incluso saludables de ser realizadas, resultan inofensivas y hasta divertidas y le dan sabor a la relación, pero cuando empiezan a diferir en el interés de ambas partes para realizarlas es donde puede haber problema, pudiera ser mejor que queden en fantasías, y no llevarlas a la realidad. Los caballeros suelen tener la maravillosa fantasía de hacer tríos con dos mujeres que le hagan gozar, y para muchas de nosotras no está en nuestra personalidad el querer ver a tu hombre con otra mujer, incluso te piden que tú también interactúes con otra mujer, o quieren mirarte con otro hombre, esto cuando no es de común acuerdo es violencia sexual, puede llegar al grado que ya no goces del sexo dado que la presión es tal que te cause incluso aversión pensar en la intimidad.
  • Imponer autoridad para que no opines, manipular chantajear para que accedas a permitir que te hagas de “la vista gorda”.  Así como lo lees, que te quedes calladita y te des la vuelta mientras tu pareja coquetea o se divierte con otras mujeres, que incluso pueden ser muy cercanas a ti, la vecina, tu “amiga”, la compañera de oficina, las del gimnasio, o alguna desconocida, el punto es que permitas que el cumpla sus deseos, aunque con eso atropelle a tu persona, con la promesa de que siempre volverá a ti.
  • Pisotear tu autoestima, dirigirse a ti haciéndote sentir menos mujer, como si estuvieras en desventaja de las demás pues se refiere a que son más bellas, inteligentes, interesantes, jóvenes o deseables que tú, en mi caso, frases como: “Ese si es una mujer de verdad, esta hermosa y es bien puta”, “Con ella si me caso para siempre”.” ¿Tu qué?, ya me aburres, estas vieja, si estuvieras como ella, si te decía que sí”, “ella si es lista y bonita”, en fin, todas esas frases que te descalifican y que van lavando tu cerebro haciéndote creer que tiene razón y acabaras envidiando y deseando ser cualquier otra mujer menos tú, porque él te hace creer que son mejores, obviamente, no es así.
  • Insultos, “Estas bien feroz”, “eres tontita”, “tú no puedes y no sabes”, “no haces nada bien”, “ya estas viejita, aguada y fea, nadie se fijaría en ti”, cabe mencionar que tengo 49 años, pero me veo bien y sobretodo, me veo mucho mejor que él a pesar que él era casi dos años menor que yo, pero eso no lo hacía menos cruel.

Frases como: “me caes gorda”, “no te soporto”, “te detesto”, “no te quiero”, “ya te voy a dejar”, “te voy a abandonar”, “¿Qué vas a hacer sin mí?”, “tu vida sería miserable sin mí”, son solo ejemplos de los miles de insultos que escuche, me dolían en el alma y era incapaz de responder a ellos.

  • Control sobre lo que te pongas o como te arregles, o por el contrario demostrar nulo interés por lo que uses, como te vistas, o como te veas.
  • Dictador, se hace lo que él dice, cuando él quiere y a su manera, incluyendo el sexo, si él lo desea generalmente se hace, puede ser que no te obligue por la fuerza física, pero podría hacerlo por medio de su conducta, si se enoja, te hace sentir mal, te evita, te ignora como “castigo” a no haber accedido a su deseo, o bien, cuando tú le buscas, él te rechaza.
  • Manipulador, a otras mujeres les trata con respeto y cortesía mientras que a ti te maltrata con la finalidad de sobajarte y controlar tus emociones y pensamientos. Se aprovechará de tu amor con tal de conseguir que tu hagas y digas exactamente lo que él quiere.

Para muchos puede parecer absurdo que una persona permita tanto, solo alguien que ha vivido una situación así es capaz de comprender el infierno que es, como te conviertes en una persona que tú misma no puedes reconocer, y un dia te preguntas ¿Qué sucedió contigo?, ¿Dónde quedo aquella chica alegre, que vivía en paz y tenía tantas ilusiones?

Lo primero que un violentador hace es minar tu autoestima, hacerte dudar de tu propia salud mental, de tus capacidades, de tu entendimiento, solo quienes lo vivimos estamos conscientes de que es como vivir en la oscuridad, no importa si eres rica o pobre, hermosa o fea, lista o no, nada te hace inmune a caer en las manos de un hombre que te violente.

Cuando sospeches de una persona que está sufriendo de violencia en su relación de pareja, no la juzgues tan duramente, trata de comprender que no está pensando coherentemente, que está viviendo una situación de juego mental que compromete su salud emocional, psicológica, mental y física, está enferma y necesita ayuda, aunque ella misma no lo acepte o no lo sepa.

Todo acto sexual entre una pareja es totalmente valido mientras sea consensuado y no se haga daño a nadie más, es decir, no será válido aquellas prácticas donde pretendan incluir participantes incapaces de comprender lo que hacen como niños o animales, eso de ninguna manera es válido, licito, ni legal.

El sexo en una pareja tiene la libertad de ser lo que deseen si ambos están de acuerdo mientras exista el cariño, el respeto y el deseo de hacer lo mismo, por ello hay mucha gente plena y feliz realizando prácticas como poli amor, ser swinger, incluir homosexualismo, personas ocasionales en su relación, juguetes, juegos, en fin las posibilidades son innumerables y cada quien tenemos la posibilidad de elegir, por ello no es válido que nadie nos imponga nada, lo que se hace, se hace por deseo y decisión propia.  Parte del amor a una persona es respetar sus límites y apreciar sus valores y gustos.

Todas merecemos respeto y ser amadas de forma adecuada.

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